Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es si conviene montar un andamio o contratar trabajos verticales mediante acceso por cuerdas. La respuesta depende del proyecto, pero en la mayoría de intervenciones puntuales el acceso por cuerdas gana por goleada. Veamos por qué.
Coste
El andamio implica transporte, montaje, alquiler por días y desmontaje. En fachadas grandes o intervenciones que duran semanas puede tener sentido, pero para reparaciones puntuales, sellados o limpiezas el coste se dispara. Los trabajos verticales eliminan el montaje de estructura, lo que abarata notablemente el presupuesto.
Tiempo de ejecución
Mientras un andamio puede tardar días en montarse y desmontarse, un equipo de técnicos verticales empieza a trabajar el mismo día. Para mantenimientos urgentes o reparaciones que no pueden esperar, la diferencia es decisiva.
Impacto en el edificio y los vecinos
El andamio ocupa la vía pública, requiere licencias, reduce la luz natural de las viviendas y puede facilitar intrusiones. El acceso por cuerdas es mucho menos invasivo: no obstruye accesos ni molesta a los ocupantes.
Seguridad
Ambos sistemas son seguros si se ejecutan correctamente. El acceso por cuerdas, realizado por técnicos certificados con doble línea de vida, ofrece un nivel de protección excelente y deja una huella mínima en la estructura.
¿Cuándo elegir cada uno?
- Andamio: obras de larga duración, fachadas completas con rehabilitación integral, necesidad de acopio de materiales en altura.
- Trabajos verticales: reparaciones puntuales, sellados, impermeabilizaciones localizadas, limpiezas, inspecciones y mantenimientos periódicos.
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