Reparación de bajantes por el exterior de la fachada mediante trabajos verticales con cuerdas, evitando abrir paredes en las viviendas y sin necesidad de andamios.
Cuando una bajante de aguas atraviesa el interior de varias viviendas, una avería puede convertirse en una intervención compleja para toda la comunidad de propietarios. Acceder a la tubería desde el interior suele implicar abrir paredes, falsos techos o revestimientos en diferentes pisos, generando polvo, ruido, escombros y molestias para los vecinos.
En este proyecto se estudió una solución diferente: modificar el recorrido de la bajante e instalar una nueva tubería de PVC por la fachada del edificio. La intervención se realizó mediante técnicas de trabajo vertical con cuerdas, sin necesidad de montar andamios.
La sustitución de una bajante interior puede afectar a cocinas, baños, salones o zonas comunes, dependiendo del recorrido original de la instalación. Además de la reparación de la tubería, posteriormente sería necesario reconstruir las paredes, reponer revestimientos y pintar las zonas afectadas.
Al trasladar la nueva bajante al exterior de la fachada, en este caso se evitó intervenir de manera generalizada dentro de las viviendas. De esta forma, se redujeron considerablemente las demoliciones interiores y las molestias ocasionadas a los propietarios.
La nueva tubería se instaló siguiendo el recorrido definido previamente y se fijó a la fachada mediante los soportes adecuados, buscando una solución funcional, estable y accesible para futuras tareas de inspección o mantenimiento.
Para ejecutar el trabajo se utilizaron técnicas de acceso y posicionamiento mediante cuerdas. Este sistema permite que los técnicos se desplacen verticalmente por la fachada utilizando una línea de trabajo y una línea de seguridad independientes.
El acceso mediante cuerdas está especialmente indicado para determinadas actuaciones puntuales en fachadas y zonas de difícil acceso, siempre que exista una planificación preventiva adecuada y que los trabajos sean realizados por profesionales formados y equipados para este tipo de intervención.
En este proyecto, el trabajo vertical permitió acceder directamente a toda la trayectoria de la bajante sin ocupar la vía pública con una estructura de andamio de grandes dimensiones.
La solución elegida aportó varias ventajas concretas para la comunidad:
En este caso concreto, la ejecución mediante cuerdas también permitió optimizar el coste frente a una solución que hubiera requerido andamiaje y trabajos de albañilería en varias viviendas. No obstante, cada edificio debe estudiarse individualmente, ya que la viabilidad y el coste dependen de la altura, el trazado, el soporte de la fachada y las condiciones de acceso.
Aunque no se utilicen andamios, una reparación mediante cuerdas requiere una planificación técnica y preventiva rigurosa.
Los trabajos verticales se realizan mediante sistemas formados por cuerdas, anclajes, arneses y dispositivos de progresión. El trabajador debe permanecer conectado de forma independiente a una línea de trabajo y a otra línea de seguridad, además de utilizar equipos compatibles y correctamente revisados.
También es necesario proteger la zona inferior para evitar riesgos derivados de la posible caída de herramientas o materiales y organizar correctamente el izado y descenso de las piezas utilizadas durante la instalación.
La modificación de una bajante no consiste únicamente en colocar una tubería nueva. Antes de ejecutar el trabajo es necesario estudiar:
El Documento Básico HS 5 del Código Técnico de la Edificación establece las condiciones generales aplicables a los sistemas de evacuación de aguas de los edificios. Por ello, la solución debe proyectarse y ejecutarse teniendo en cuenta las características reales de la instalación y la normativa que corresponda.
En Alpin Vertix Trabajos Verticales realizamos trabajos de reparación, sustitución e instalación de bajantes en fachadas de edificios mediante sistemas de acceso por cuerda. Este tipo de intervención puede resultar especialmente útil para:
Antes de comenzar, estudiamos el recorrido de la bajante, los puntos de fijación, los accesos y las condiciones de seguridad para plantear una solución adaptada a cada edificio.
El resultado de este proyecto fue una nueva bajante exterior instalada mediante trabajos verticales, evitando abrir múltiples paredes dentro de las viviendas y sin necesidad de instalar andamios.
Para la comunidad de propietarios, esto supuso una intervención más limpia, directa y con menor afectación sobre la vida diaria de los vecinos.
Cuando las características del edificio lo permiten, los trabajos verticales para reparar bajantes en fachadas pueden ofrecer una alternativa eficaz para resolver averías complejas, reducir las obras interiores y acceder directamente a las zonas donde debe ejecutarse la reparación.




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